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Diario de una becaria – Marjut Sahlberg (parte 1)

Hola, Marjut:
Tenemos buenas noticias. Podríamos aceptarte para las prácticas en cultura desde noviembre de 2019.

Así empezaba el correo electrónico que contenía tan alegre mensaje. ¡Había sido elegida para hacer prácticas en mi lugar preferido!

De Helsinki a Madrid
Me gradué en noviembre de 2019, justo antes de empezar las prácticas de seis meses el Instituto Iberoamericano de Finlandia. Siempre me han interesado las religiones, las cosmovisiones y culturas, por lo que empecé a estudiar Teología en la Universidad de Helsinki. Me especialicé en Ética Social y realicé también Estudios de Género y de Lengua Española. Antes de mudarme a Madrid, había realizado un intercambio del programa de Erasmus en Granada, y unas prácticas universitarias en una ONG de Argentina.

Al llegar solo tenía unas nociones básicas del Instituto: sus objetivos y las regiones donde organizaba actividades. Sabía que su meta principal es promover la cultura y el arte de Finlandia en el mundo luso-hispánico, especialmente en España y Portugal, así como en ocho países latinoamericanos. Y que uno de sus objetivos es fomentar los contactos culturales, científicos y económicos entre Finlandia y los países luso-hispánicos.

Mis futuras tareas como ayudante de cultura iban a estar relacionadas con el servicio al cliente y la organización de eventos, pero aún desconocía cómo se llevarían a la práctica y cuáles eran las fases de un proyecto. Al empezar las prácticas, mis objetivos principales eran mejorar mis conocimientos del español y obtener experiencia laboral en las diferentes fases de la gestión de proyectos.

¿Cómo es ser ayudante de cultura?
Nuestro equipo de trabajo es pequeño, lo que hace posible que los becarios obtengan una idea clara de las amplias tareas en el Instituto. Además de la directora, en nuestra sede hay tres empleadas fijas: una responsable de la comunicación, una productora cultural y una administradora. En este momento somos tres becarias: dos ayudantes de cultura y una ayudante para los proyectos sueco-finlandeses. El Instituto cuenta también con una red de representantes en Portugal y en ocho países latinoamericanos.

La asistente cultural asiste a la planificación y a la implementación de proyectos y es responsable de la biblioteca. La gestión de proyectos cuenta con distintas fases, desde la aportación de ideas hasta la organización de una amplia gama de asuntos prácticos o la comunicación y, al final, la realización e información del evento. Las tareas son variadas y el trabajo tiene un ritmo variable que depende de la etapa concreta del proyecto.

Además de organizar eventos, he traducido textos y escrito noticias para nuestra página web. También he actualizado el Facebook del Club de Finés. Una de las mejores cosas de las prácticas es conocer gente nueva. Es agradable recibir visitantes que llegan al Instituto por casualidad y después de charlar un rato se quedan a ver la exposición. Al organizar proyectos culturales se envían correos electrónicos a los artistas y otros colaboradores, así que es estupendo poder conocerlos en persona.

En el Instituto se ve de manera concreta lo que hace cada uno y lo importante que es su contribución para lograr un objetivo común. Las becarias recibimos diferentes responsabilidades en los proyectos según nuestros intereses y áreas de especialización. En las reuniones semanales del equipo revisamos las tareas y los proyectos en curso. La retroalimentación que recibimos, por ejemplo de las tareas de escritura y traducción, me ha sido muy útil y me ha ayudado a desarrollar mis aptitudes. Uno de los proyectos que me ha gustado especialmente y que estuve coordinando y organizando fue la exposición Seguridad alimentaria de la artista hispano-finlandesa Susana Nevado. Mediante técnicas diversas como la instalación o la pintura dorada y negra, Susana Nevado logró combinar perspectivas muy distintas en relación con los alimentos para una exposición fascinante.

Reflexiones
Inicialmente había estado pensando realizar las prácticas en una organización de derechos humanos, ya que tenía experiencia en ONG. Al final elegí enviar mi solicitud al Instituto Iberoamericano de Finlandia porque deseaba hacer algo totalmente distinto. Me ilusionaba la idea de obtener experiencia laboral en el área de la cultura y el arte, ya que hasta entonces ambas me habían enriquecido la vida solo en mi tiempo libre.

Ahora que han pasado dos tercios de mi pasantía, el arte no ha perdido su importancia en mi vida, aunque hoy sea parte de mi día cotidiano, sino todo lo contrario; mi conocimiento sobre la cultura y del arte finlandés ha aumentado muchísimo y eso ha incrementado mi interés. En cuanto al resto, se han cumplido mis expectativas: utilizo el español diariamente tanto en el trabajo como en el tiempo de ocio, y he obtenido una idea clara y completa de las fases del trabajo en proyectos. En el futuro, me interesaría trabajar en gestión internacional de proyectos y creo que esta experiencia será muy útil para mí. Sin embargo, antes de eso, me voy a centrar en estos dos meses que me quedan pues aún tenemos muchos proyectos interesantes pendientes.

Saludos de primavera,

Marjut, ayudante de cultura

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1. Parque de El Retiro
2. Cafetería de La Gatoteca
3. El concierto de Rosalía en el WiZink Center en diciembre de 2019
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Esta es la primera parte del diario de nuestra becaria Marjut Sahlberg. ¿Qué pasó en marzo? La historia continúa.

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