mujer joven sentada en cabaña

Diario de una becaria – Tiiu Tiilikainen (parte 1)

El 1 de mayo de 2019 me informaron que la organización Svenska Kulturfonden me había otorgado una beca para una realizar 11 meses de prácticas laborales en el Instituto Iberoamericano de Finlandia. Comenzaría en septiembre como ayudante de cultura y comunicación dedicada a proyectos sueco finlandeses.

Estudios y expectativas
Mi curiosidad y mi interés por disciplinas diferentes ha sido lo que ha dirigido mi trayectoria de estudios y trabajos. Realicé un grado en el programa Economía, Tecnología y Diseño de la Universidad de Södertörn (Estocolmo), donde el mundo económico y artístico se unían y complementaban. Mi asignatura principal era Marketing, pero también tomé cursos de comunicación, gestión de proyectos, diseño gráfico y producción cultural, muchos de los cuales se realizaron en colaboración con empresas u organizaciones en forma de casos, y usamos herramientas de design thinking para resolver los proyectos. Durante mis estudios fui de intercambio a la Universidad del Tecnológico de Monterrey (Ciudad de México), y estudié fotografía. Después eso, me entraron más y más ganas de ver y viajar por todo el mundo.

Guiada por mis sueños, tras graduarme solicité unas prácticas en el campo cultural. Me interesó el Instituto Iberoamericano de Finlandia porque deseaba probar el trabajo en el campo de la cultura y poner en práctica mis conocimientos de español. Además, sus actividades son diversas y abarcan desde la organización de exposiciones hasta las actividades científicas, y opera en un área inmensa en España, Portugal y América Latina, que cubre un área de aproximadamente 700 millones de personas.

Mis tareas 
Siempre me han interesado los diversos fenómenos sociales y sus cambios, y gracias a las prácticas he tenido la oportunidad de profundizar en ellos a través del arte y la cultura. Los primeros cuatro meses de prácticas trabajé principalmente como asistente cultural, y en enero asumí tareas de asistente de comunicación cuando terminó la becaria anterior. He podido desarrollar aspectos técnicos de maquetación, diseño gráfico y fotografía, y trabajar como parte de un equipo interdisciplinar y fuerte, y también combinar conocimientos de otras áreas. La creatividad ha estado presente en varios proyectos, desde la producción de eventos hasta el desarrollo de conceptos completamente nuevos. Además he comprobado que cada proyecto requiere de mucho trabajo y cuánto esfuerzo hay entre bambalinas. Esto ha sido muy importante y mi apreciación hacia los artistas y trabajadores de la cultura ha subido enormemente.

Como ejemplo, durante la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático COP25 en diciembre, nuestro instituto presentó una réplica de la Casa Cero diseñada por Robin Falck en el Paseo de la Castellana de Madrid. Esta cabaña había estado en mayo de ese mismo año en Logroño, en el festival de diseño y arquitectura Concéntrico 05. Este proyecto supuso mucho trabajo: transportar la Casa Cero, solicitar un permiso del Ayuntamiento de Madrid para instalar la casa en suelo municipal, contratar personas para el montaje, diseñar e imprimir y luego colocar posters sobre un material desafiante, organizar los turnos de las becarias para la presentación de la Casa Cero al público, y finalmente desmontar la instalación y su regreso al almacén.

Además de esto, me encargo de proyectos sueco-finlandeses, lo cual es un gran honor. Me dieron la responsabilidad de planificar un evento junto con mis colegas titulado «Meet the Artists», que reuniría a dos artistas sueco finlandesas y a una artista española. Estas tres jóvenes, Linn Henrichson, Taika Mannila y Maite Ortega, hablarían sobre el arte, sus trayectorias profesionales y su posición como artistas en ambos países, así como de su visión de las relaciones de poder hombre-mujer en sus respectivas áreas. Contaré más sobre este proyecto en una segunda parte de este diario que se publicará en estas mismas páginas posteriormente (mantente atento, se prometen interesantes giros en la trama).

Reflexiones
Esta práctica laboral ha demostrado ser una elección perfecta y me ha ayudado a formarme una idea de lo que quiero hacer en el futuro. En línea con mis expectativas previas, he podido trabajar en proyectos diversos y creativos en los que colaboran socios como la Embajada de Finlandia, la Universidad Complutense, la asociación The Hug y Business Finland. Sin embargo, lo mejor de la formación hasta este momento ha sido que tengo que arremangarme y probar nuevas formas de hacer las cosas en proyectos reales y diferentes. La práctica también ha supuesto un entorno excelente para crear redes de contactos y las becarias hemos podido conocer a importantes profesionales y actores locales: ¡una oportunidad única!

Madrid es una ciudad maravillosa y me ha resultado fácil adaptarme a la vida aquí. En mi tiempo libre he comenzado un curso de corte y confección en el centro cultural Matadero, que ha supuesto una enorme ayuda a la hora de practicar español y conocer la cultura local gracias a abuelas que están también en el curso. Ahora me coso ropa nueva en casa todas las semanas. Otra forma que tengo de explorar la cultura local de Madrid es ir en bici, aunque mucha gente me dicho que la cultura del ciclismo en esta ciudad es un poco loca. Las personas circulan en bicicleta en el carril para vehículos o entre los carriles, pero los conductores respetan a los ciclistas sorprendentemente bien en comparación con Finlandia. Así que estoy muy feliz de que mi madre (¡gracias, mamá!) me trajera mi bicicleta a Madrid durante su visita de otoño.

¡Ahora tengo muchas ganas de ver lo que mis prácticas me ofrecen en los cuatro meses restantes!

Tiiu Tiilikainen, ayudante de cultura

Top 5 de Madrid:
1. Centro Cultural Matadero
2. Tapas en el bar El Lacón
3. El Rastro cada domingo
4. Rutas salvajes de ciclismo en la ciudad
5. La gran selección de sabrosos vinos locales

Esta es la primera parte del diario de nuestra becaria Tiiu Tiilikainen. ¿Qué pasó en marzo? La historia continúa.

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